Históricamente, las mujeres llevamos a cuestas un centenar de años luchando, resistiendo, en huelgas, manifestaciones, marchas y una serie de intervenciones en el espacio público, con el fin de exigir igualdad derechos y justicia social.   

El 8 de marzo es un día en el que se recuerda a las mujeres obreras en New York, que en 1857 salieron a las calles para exigir salarios más justo y horarios de trabajo dignos, quienes fueron reprimidas por la policía; también a esas 15000 mujeres que medio siglo más tarde, al grito de “Pan y Rosas”, volvieron a manifestarse y a las 140 mujeres jóvenes trabajadoras textiles, que murieron calcinas encerradas en un fabrica en Estado Unidos, en condiciones infrahumanas. En 1910 durante el II Encuentro Internacional de Mujeres Socialistas, llevado a cabo en Dinamarca, Clara Zetkin, en representación del Partido Socialista Alemán, presentó la propuesta de conmemorar el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer que fue aprobada y años más tarde institucionalizada por la ONU.

Cada año las mujeres conmemoramos este día, como un día de lucha y reivindicación; en los últimos años, las feministas venimos exponiendo a la faz del mundo entero nuestros conceptos, nuestros giros y tendencias; exigimos una serie de demandas que tienen que ver con la desigualdad de derechos laborales, la desvaloración del trabajo doméstico y de cuidado, las violencias machistas, la falta de justicia y la libertad de poder decidir sobre nuestras vidas y cuerpos.

Este año se viene organizando un Paro Internacional de Mujeres, que en España se denomina “Huelga de Mujeres”, desde Argentina y otros países de América Latina se llama “La Internacional Feminista” que tiene como lema principal “Si nosotras paramos, se para el mundo”; son 41 países alrededor del mundo que se manifestarán de diversas maneras, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico República Dominicana, Surinam, Uruguay y Venezuela, ya confirmaron su participación; en Europa, Alemania, Austria, Bélgica, España, Francia, Inglaterra, Escocia, Irlanda, Italia, Polonia, Portugal, República Checa, Suecia y Ucrania, también se están organizando. Asimismo, se ha llamado a parar a las mujeres en diversos puntos de Estados Unidos y en Canadá, y también en Corea del Sur, Tailandia y Australia.

Fue en Islandia, en 1975, que por primera vez se realizó una huelga general de mujeres, que se denominó “Día libre de las mujeres”; se cerraron las escuelas y guarderías, muchas tiendas no pudieron abrir sus puertas, tampoco algunas fábricas; faltaban las mujeres; las islandesas decidieron no ir a trabajar, tomaron las calles para reivindicar la igualdad, literalmente paralizaron el país, más del 90% de las ciudadanas asistieron al llamado.

Este año, en nuestro país, principalmente en Lima, se hace un llamamiento a las mujeres a parar las labores de trabajo de 12 a 1 de la tarde, a usar prendas de color morado (feminista), hacerse fotos y compartirlas en redes sociales y sobre todo a asistir a la movilización TODAS POR JUSTICIA (a las 4 pm en el Campo de Marte), en medio del contexto de crisis político y social que afronta nuestro país; exigimos justicia frente al indulto y derecho de gracias ilegales concedidos a Alberto Fujimori, que lo exime de ser investigado en el caso de Esterilizaciones Forzadas que afecto a miles de mujeres indígenas, también demandamos justicia en casos emblemáticos como el de Arlette Contreras y reclamamos justicia también por las niñas violadas y víctimas de abuso sexual que han estado siendo pan de cada día en nuestro país.

Las mujeres, a nivel mundial venimos rompiendo las cadenas del silencio y del miedo, cada vez somos más las que nos manifestamos contra el machismo que nos discrimina, acosa, viola, golpea, desaparece y mata todos los días. Estamos en plena revolución feminista, las mujeres no tenemos nada que perder en ella más que nuestras cadenas. Tenemos en cambio, un mundo por ganar.